El cielo sobre Darjeeling (Nicole Vosseler)

  • Título: El cielo sobre Drajeeling
  • Autor: Nicole Vosseler
  • Editorial: Ediciones B
  • ISBN: 978-84-666-5124-0
  • Cantidad de páginas: 590

 

Si te gustan las descripciones detalladas de lugares, y personas (detalladas al estilo cierro-los-ojos-y-me-siento-ahí-mismo) y las novelas, este es tu libro. 

El relato comienza en Cornualles, Inglaterra pero se desarrolla y termina en la India. Es la historia de Helena, quien al comienzo queda huérfana de un padre que, al quedar viudo, se encierra en si mismo olvidándose de ella y su hermano menor. Así, al morir, Helena se encuentra pobre, con un hermano pequeño a cargo y sin hogar (debido a la cuantiosa deuda heredada), en la Inglaterra del 1876. En estas condiciones y por accidente conoce a Ian quien le ofrece solucionar todos sus problemas de dinero y de futuro a cambio de que se case y se vaya a la India a vivir con él. Sintiéndose sin opciones, acepta.

El libro se divide en tres partes. La primera, bajo el nombre de “Helena”, habla sobre ella y la realidad desde la que comienza la historia. El lector conoce a Helena, mujer joven, de carácter fuerte y algo salvaje. Por otra lado, conoce a Ian, hombre misterioso, rico y no acostumbrado a recibir  un “no” por respuesta…de nadie. Finalmente, se suma Mohan, mano derecha de Ian y su complemento, afable, confiable, humano y valiente. Además, esta parte relata el largo viaje hacia la India, los casamientos (occidental y oriental) de la pareja, la llegada a la casa de Ian en las plantaciones de té de Darjeeling y el dilema que acosa a Helena ante un marido a quien no solo no conoce sino que se muestra esquivo e inestable. 

La segunda, bajo el título de “Winston y Sitara” relata los orígenes de Ian (y aclara las cosas que el lector se muere por saber). En esta parte, la historia se “detiene” ante las ganas de Helena de separase de Ian. Entonces, Mohan le relata la historia de su marido desde que nace hasta que la conoce a ella. 

Y una tercera parte, titulada “Ian” que constituye el desenlace de la historia. En el que finalmente, Helena decide quedarse…

Recuerdo que, mientras leía la historia, pensaba con ironía (y obviedad) por que será que en las novelas la mujer menos agraciada y más tonta se queda con el mejor tipo… Me da gracia a veces el hecho de que ellos vean en ellas cosas que ni ellas ven… y muchas veces el lector tampoco… Finalmente, ambos tienen mucho en común, como la valentía y la terquedad. Quizá es difícil identificarse con alguno de los dos personajes pero sin dudas, las historias de amor siempre acarician el alma y en este caso, con estas descripciones, uno se inspira.

Si bien la historia en sí tiene cuestiones que no me cierran, como la decisión de irse de ella, la falta ilógica de diálogo entre ellos (además de en la novela en general, lo que por momentos la hace lenta) y algunas otras, el relato, como dije, está plagado de descripciones detalladas de los lugares y las gentes para los cinco sentidos, transportando así al lector, claramente, a los lugares en los que transcurre. Además, si bien están noveladas muchas cuestiones, hay hechos históricos reales que la autora aclara al final del libro. 

Un libro para leer con olor a incienso en el aire, música clásica indostaní de fondo y un humeante té chai… 

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *